Cómo se corta a mano la piel coñac para un podador de cortina
Del lado del cuero al remache de latón, paso a paso
Un podador de cortina empieza por elegir el lado de piel adecuado: una piel coñac de curtido vegetal de al menos 3,5 mm, sin cicatrices en la zona que va a quedar a la vista. El corte se hace a mano con cuchilla de zapatero, siguiendo la plantilla de cartón que se traza para cada encargo, porque la piel gruesa no admite el corte en serie sin perder el borde limpio. Después se rebaja el canto con una chaveta, se humedece ligeramente y se cose con hilo encerado del mismo tono, dando puntadas de silla que aguantan la tensión diaria de la tela.
El último paso es marcar y colocar en frío los dos remaches de latón macizo, que fijan la pieza sin deformar la piel y le dan ese peso visible que caracteriza el acabado. En la mano se nota antes de colgarlo: la tira cede lo justo, el canto queda redondeado y el latón asienta a ras, sin rebabas. Si la pieza va a quedar a la vista sobre una cortina de lino pesado, conviene revisar la veta antes de cortar, porque una zona más floja cede con el tiempo y marca el pliegue donde no toca.