Tampison

Lo que se corta, se cose y se remacha

En Tampison trabajamos la piel curtida como materia central. Elegimos el lado por su densidad y su veta, no por su precio, y lo cortamos a mano con cuchilla de zapatero siguiendo una plantilla trazada para cada encargo. De ahí salen las sujeciones para cortinas y las alfombras de cuero natural que ves en el catálogo.

El latón se coloca en frío, con golpe seco, y se comprueba con la yema del dedo antes de dar la pieza por terminada. No hay barnices que oculten su evolución: el metal se oscurece al aire y la piel se flexibiliza con el uso, y eso forma parte del objeto. Trabajamos sobre todo con interioristas, arquitectos y responsables de espacios que buscan decoración textil con presencia material, aunque también atendemos encargos particulares.

Tampison values

La costura se hace a mano con hilo encerado del mismo tono y se remata con un nudo que no se deshace. Esa es la única promesa: que la pieza envejezca bien.

El primer encargo que fijó el método

Un interiorista pidió dos pares de sujeciones para unas cortinas de lino grueso en un piso de techos altos. El peso de la tela obligó a subir el grosor de la piel y a separar los remaches del borde más de lo habitual. Aquel trabajo dejó una regla que sigue en el taller: la pieza se dimensiona según lo que va a sostener, no según lo que queda bien en la mesa.

Cuando llegaron las alfombras de escritorio

La idea no vino de un estudio de mercado, sino de los recortes que quedaban tras cortar las sujeciones. Eran piezas demasiado pequeñas para una cortina y demasiado buenas para tirarlas. Se cosieron los cantos a mano, se remacharon las esquinas y empezaron a usarse como base de escritorio en el propio taller. Después llegaron los encargos: gente que quería una superficie que envejeciera con el uso diario.

El latón sin barniz, una decisión que costó

Durante un tiempo se probó a proteger los remaches con una capa fina para que llegaran brillantes al cliente. El resultado no convenció: el recubrimiento saltaba con el roce y dejaba manchas irregulares. Se volvió al latón macizo desnudo, que se oscurece al aire y forma esa pátina que ahora se reconoce en cada pieza. Fue una decisión incómoda al principio y correcta con los años.

Lo que hoy se repite en cada encargo

El corte se hace a mano con plantilla de cartón trazada para cada medida. La costura va con hilo encerado del mismo tono y nudo rematado. Los remaches se asientan en frío, con golpe seco sobre yunque pequeño, y se comprueban uno a uno. Nada de eso es nuevo, pero es lo que mantiene la pieza firme cuando la tela pesa o cuando la alfombra se usa cada mañana.

La pátina se acepta como parte del objeto: el latón se oscurece, la piel se flexibiliza y el conjunto gana carácter con el tiempo.

Por qué existe Tampison

Trabajamos la piel curtida porque es un material que admite corrección y no engaña: si el corte está mal, se nota; si la costura cede, se nota antes. Cada pieza que sale del taller nace de esa exigencia, no de un catálogo cerrado.

Elegimos la piel por su densidad y su veta, no por lo que cuesta el metro. El latón se deja envejecer al aire, sin barnices que disimulen su evolución, y las líneas se mantienen limpias porque cada elemento cumple una función concreta: sujetar una cortina, fijar una alfombra, mantener una forma en el uso diario. La costura se hace a mano con hilo encerado y se remata con un nudo que no se suelta; el remache se asienta con golpe seco y se comprueba con la yema del dedo antes de dar la pieza por terminada.

Lo que buscamos es sencillo de decir y difícil de conseguir: que el objeto envejezca bien. La pátina se acepta como parte del resultado, no como un defecto que haya que esconder. El latón se oscurece, la piel se flexibiliza, el conjunto gana carácter con los años. Quien elige una pieza de Tampison no compra un acabado nuevo para siempre, sino un material que mejora con el trato.

Puedes ver cómo aplicamos estos criterios en cada encargo escribiendo a info@tampisonpartnership.com o consultando el taller en Villa Madariaga, Municipio de Posadas, Provincia de Misiones, 3301, Argentina.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mantener el sitio en funcionamiento y analizar cómo se usa. Puedes aceptar todas, rechazar las no esenciales o revisar la configuración.

Más detalles en nuestra política de privacidad.