Tirador simple para cortina ligera
Pieza estrecha cortada a mano en piel coñac de 3 mm, con un solo remache de latón en el punto de anclaje. Sujeta la caída de lino, gasa o voile sin marcar el pliegue y se retira sin dejar huella en la tela. Es la opción cuando la cortina se recoge y se suelta varias veces al día.
- Cuero de 3 mm, canto rebajado y bruñido
- Un remache de latón macizo colocado en frío
- Costura de silla con hilo encerado del mismo tono
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Sujeción reforzada para cortina densa
Para terciopelo, lana o cortinas con forro, donde el peso tira de la tela hacia abajo. La costura doble recorre el borde completo y dos remaches de latón reparten la tensión en el anclaje. El cuero sube a 4 mm para que la pieza no se estire con el uso continuado.
- Cuero de 4 mm, corte a mano por plantilla
- Dos remaches de latón macizo separados del borde
- Costura doble con hilo encerado, refuerzo en el pliegue
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Base de cuero para alfombra
El cuero actúa como interfaz entre el suelo y el textil: agarra sin perforar en exceso y evita que la alfombra se desplace en zonas de paso. Se corta en tiras anchas con las esquinas remachadas y el canto cosido a mano, para que no se levante con el roce del calzado.
- Cuero de 3,5 mm, tiras anchas según medida
- Remaches de latón en las cuatro esquinas
- Canto cosido a mano, sin adhesivos ni perforaciones grandes
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Pieza a medida para soportes irregulares
Cuando el riel, el tubo o el suelo no son estándar, la pieza se traza sobre cartón antes de cortar. Aquí se ajusta la longitud, la posición de los remaches y el tipo de costura al soporte real. Conviene medir el peso del textil y la superficie antes de decidir.
- Plantilla trazada sobre el soporte concreto
- Grosor y número de remaches según el peso del textil
- Acabado en piel coñac de curtido vegetal
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